El Banco Central completó en enero de 2026 un ciclo de relajamiento monetario de 175 puntos básicos, llevando la tasa de referencia de 7.0% a 5.25% en poco más de 18 meses. Desde entonces, la Junta Monetaria ha mantenido la tasa sin cambios en dos reuniones consecutivas.
La situación es incómoda: la inflación del 4.63% está dentro del rango meta pero por encima del punto central del 4.0%, lo que reduce el margen para nuevas reducciones. Al mismo tiempo, el crédito privado crece al 7.9%, señalando que la transmisión está funcionando.
“El BCRD ha manejado el ciclo de relajamiento con prudencia ejemplar, pero la pausa no puede ser indefinida: la economía necesita tasas más bajas para sostenerse en el mediano plazo.”
El elemento externo complica el análisis. La caída del WTI al 11.45% sugiere que los precios de combustibles podrían moderar la inflación, pero una escalada geopolítica en Ormuz podría revertir esas ganancias.
Mi opinión: el BCRD debería mantener la tasa en 5.25% durante el segundo trimestre y preparar una reducción de 25 puntos básicos para el tercer trimestre, condicionada a que la inflación núcleo muestre tendencia descendente hacia el 3.8%.
Lo que el BCRD no puede permitirse es improvisar. La comunicación de la política monetaria es tan importante como la decisión en sí misma. La credibilidad del banco central es su activo más valioso.
Aviso legal: Este contenido es exclusivamente informativo y periodístico. No constituye asesoría de inversión, ni recomendación de compra o venta de valores, ni consejo legal o tributario. Peso & Data no es una entidad financiera regulada. Consulte a un profesional certificado antes de tomar decisiones financieras. Datos macroeconómicos provistos por fuentes oficiales (BCRD, ONE, Hacienda).